Kenjiro Tsuda logra que la justicia reconozca los derechos de publicidad de su voz frente a la IA
El reconocido actor de voz Kenjiro Tsuda ha marcado un importante precedente legal en la industria del entretenimiento japonés. Tras demandar a la empresa administradora de TikTok por la proliferación de videos que utilizaban inteligencia artificial generativa para clonar su voz sin consentimiento, el Tribunal de Distrito de Tokio emitió un fallo el pasado 30 de septiembre que, aunque desestimó la solicitud de eliminación por haberse borrado previamente los videos, sentó una base histórica: la justicia ha reconocido que la «voz» humana sí es objeto de protección bajo los derechos de publicidad.
El caso se originó debido a que, entre julio de 2024 y septiembre de 2025, un usuario anónimo subió 188 videos narrados con una voz clonada idéntica a la de Tsuda, generando ingresos estimados entre 500.000 y 750.000 yenes mensuales gracias al sistema de monetización de la plataforma. Al respecto, el sindicato Unión de Actores de Japón (Nippairen) emitió un extenso comunicado este 5 de octubre celebrando la postura del tribunal, calificándola como un «gran logro» en la defensa de los derechos de personalidad de los artistas, ya que Tsuda no buscaba una compensación económica, sino frenar el abuso de su identidad.
El sindicato también reveló detalles técnicos sobre cómo confirmaron el plagio de identidad. Utilizando su propia base de datos JVOXPRO, realizaron 30 pruebas de similitud entre la voz de Tsuda y el audio generado por IA, arrojando un promedio de coincidencia del 0.814, un nivel que el sistema cataloga como «muy probablemente perteneciente a la persona original o generado por IA a partir de ella». A pesar del alto porcentaje de coincidencia, la organización advirtió que la falta de un 100% de precisión técnica sigue siendo un riesgo en estos litigios.

Un llamado urgente a regular las plataformas y la IA
Más allá de la voz de Tsuda, la Unión de Actores aprovechó la oportunidad para denunciar vacíos legales críticos en la era digital. Criticaron duramente a las plataformas de videos por negarse inicialmente a revelar información de usuarios infractores y borrar las cuentas para evadir la justicia, permitiendo la monetización ilícita de piratería y voces clonadas. El sindicato enfatizó que plataformas que lucran con el tráfico de usuarios deben asumir responsabilidades reales a nivel global.
Finalmente, exigieron al gobierno japonés la promulgación de leyes claras, ya que la actual Ley de Derechos de Autor, redactada en 1970, no protege adecuadamente a los actores de voz frente a la sustracción de su identidad por parte de la inteligencia artificial. Mientras la legislación avanza, anunciaron que seguirán impulsando normativas desde el sector privado para resguardar a los artistas.

Ficha: Kenjiro Tsuda y la Unión de Actores de Japón
Fuentes: Oricon News.

